Android es un sistema operativo que está dividido en varias capas y que tiene como base un Kernel de GNU/Linux. Sobre esta capa tenemos un conjunto de librerías de alto nivel, la máquina virtual Dalvik y las libreríasde Android. Al tener una base como GNU/Linux hereda muchas de sus características entre las que destacamos la seguridad al separar la parte del usuario de la del sistema. De esta manera el usuario tiene accesible un conjunto de directorios y la mayor parte del sistema le queda bloqueado con lo que se logra una mayor seguridad. La separación es buena por una parte pero también tiene algunos inconvenientes. Por poner un ejemplo, no podemos cambiar el color del área de notificaciones o hacer una copia de seguridad del sistema que incluya las aplicaciones y sus datos sin pasar por Google.

Introducción

El hecho de conseguir el acceso total al sistema se conoce también como rootear. El proceso varía bastante dependiendo del fabricante del terminal. Quiero dejar una cosa clara antes de continuar y es que no necesitamos tener permisos de root para poder usar Android. Si los tenemos podremos hacer más cosas pero al mismo tiempo también podremos dejar inestable el sistema y tener que reinstalar Android.

Es importante comentar dos cosas relacionadas con el proceso de rootear:

  • El fabricante tiene que dejar descargar las imágenes de Android del terminal. Si no lo permite nos quedaremos con un bonito pisapapeles si hay algún problema.
  • Los pasos o las imágenes de Android no son intercambiables entre dispositivos. Al reinstalar Android se modifican partes del sistema incluyendo el cargador de arranque. Un error en esta parte puede suponer que tengamos que mandar el terminal al servicio técnico.

Ventajas de rootear un dispositivo

Analizaré el proceso en dos teléfonos diferentes. El primero es un HTC Desire (Bravo) del que ya he escrito en InnerZaurus mientras que el segundo es un Aquaris 5.7. De momento no trataré con las tabletas de bq aunque depende de la aceptación que tengan los artículos. Algunas de las ventajas que obtenemos al rootear un dispositivo son:

  • Poder instalar una ROM que añada funciones nuevas al terminal.
  • Utilizar programas de copia de seguridad como es el caso de Titanium Backup.
  • Personalizar por completo el terminal con Xposed Framework.
  • Configurar los parámetros del Kernel para obtener una mejor respuesta del sistema eligiendo un gobernador personalizado.
  • Subir / bajar la frecuencia del procesador para tener maximizar potencia o duración de la batería.
  • Usar aplicaciones que permiten encontrar un terminal después de un robo.
  • Eliminar las aplicaciones que introducen algunos fabricantes “de regalo” (crapware).
  • Modificar cualquier archivo del sistema.

¿Deberían venir los dispositivos rooteados de fábrica?

Con las ventajas que he comentado lo más sencillo es pensar que los fabricantes deberían dar los terminales rooteados de serie. Mi opinión en este punto es “depende”. Un usuario que quiera trastear con un terminal que ha comprado y no le importe mucho tener que reinstalar Android si algo sale mal querrá un terminal rooteado. Lo contrario ocurre si el usuario es una persona mayor o simplemente una persona que no se quiere complicar y busca un sistema estable que no se pueda romper (terminal normal).

En estos casos lo peor que puede pasar es que tengamos que restaurar la configuración fabrica. Perderemos los datos si no los hemos guardado antes pero el sistema volverá a funcionar sin necesidad de usar un ordenador. También existe una solución intermedia entre los dos puntos de vista y consiste en activar el root para casos puntuales como poner una ROM nueva y después de la instalación desactivar el acceso como root.

Las aplicaciones en Android definen una serie de permisos que necesitan para funcionar correctamente. Dentro de estos permisos tenemos cosas razonables como escribir en la tarjeta de memoria o leer los contactos del usuario. Otras aplicaciones piden permisos exagerados que les dan prácticamente acceso total al terminal. Lo curioso es que la aplicación que comento era una simple linterna. Si sois de los usuarios que instaláis cosas sin ver los permisos, imaginad lo que podría conseguir una aplicación que tuviera permisos de root. La respuesta es directa: acceso total al sistema y a los datos que contiene. Afortunadamente el sistema avisa cuando una aplicación se va a ejecutar con permisos de root. No tendremos muchos problemas si leemos la información que nos da Android.

Conclusiones

Tener un terminal rooteado nos da mucha flexibilidad al usar y configurar Android siempre que tengamos en cuenta los riesgos. Se podría dar el caso que pusiéramos la CPU a la máxima frecuencia posible y acabara apagándose el terminal por exceso de calor (en el mejor de los casos). También hay que tener en cuenta que la acción de rootear un terminal puede afectar a la garantía. Por esta razón hay que asegurarse antes si nos afecta. Para el caso de los terminales bq, el rooteo no afecta a la garantía aunque si mandamos el terminal rooteado nos cobrarán la reinstalación de un sistema limpio.

Para saber si necesitamos rootear un terminal es necesario responder a varias preguntas. ¿Necesito realmente tener permisos de root para usar las aplicaciones? ¿Me puedo permitir tener el terminal parado durante un tiempo mientras reinstalo Android? Si la respuesta es afirmativa en los dos casos puede ser interesante rooterar el terminal. En el caso de hacerlo os aconsejo hacer las pruebas poco a poco para que cojáis experiencia con las modificaciones básicas y pasar más adelante a cosas más complejas. Aparte de la copia de seguridad que hacen aplicaciones como Titanium Backup es posible hacer un backup completo del sistema (NANDROID) de forma que guardemos una imagen del sistema configurado y la restauremos si aparece algún problema.

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