Android permite usar una gran variedad de tiendas de aplicaciones. Por defecto tenemos Google Play aunque se pueden encontrar otras tiendas como la de Samsung Galaxy Store o F-Droid. Cada tienda tiene sus diferencias pero a nivel básico nos permiten instalar o actualizar aplicaciones. Si nos centramos en la tienda de Google, existe un servicio extra llamado Play Pass. Pagando una suscripción podemos usar aplicaciones comerciales sin tener que pagar por ellas de forma independiente. El precio es de 30 € anuales en España y nos permite acceder a un catálogo interesante. Se pueden ver las aplicaciones incluídas usando el buscador de Google Play usando el filtro Play Pass en Android.
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Recientemente tanto la versión gratuita como la de pago de este lector de libros electrónicos desaparecieron de Google Play sin una razón aparente. Según indica el autor del programa, Google recibió un requerimiento de la compañía rusa “litres.ru” y eliminaron el programa directamente sin investigar. Moon+ Reader permite, además de ver los libros que tengamos en el terminal, descargar libros de páginas libres. Aparentemente en uno de esos repositorios había libros que literes.ru tiene los derechos. En lugar de hacer la petición al sitio que contiene los libros la hicieron al programa que usa el repositorio.
Varios días después el autor de Moon+ Reader consiguió que Google restaurara las aplicaciones en Google Play. Para “celebrarlo” ha bajado el precio de la versión de pago durante todo el mes de Febrero. La aplicación vale normalmente $4,99 y ahora ha pasado a valer $2,49. Si alguno estaba pensando en comprar el programa ahora es un buen momento. Entre las funciones extras que tiene la versión de pago podemos encontrar:
- No tiene publicidad.
- Si agitamos el teléfono se activa la lectura del libro por voz.
- Nuevos temas y estadísticas.
- Lectura de PDFs
- Posibilidad de añadir los libros al escritorio (como si fuera un icono de aplicación).
La promoción se aplica de forma automática, no hay que hacer nada extra.
En sus inicios el Android Market empezó como una tienda de aplicaciones para Android. Con el paso del tiempo el market evolucionó a Google Play y pasó a contener libros, películas y suscripciones. De las aplicaciones hace falta decir poco: buscamos el programa y lo descargamos. Si el programa es de pago podemos comprarlo si tenemos asociada una tarjeta de crédito. Una vez tenemos el programa instalado estará asociado a nuestra cuenta de Google Play y se podrá instalar en todos nuestros dispositivos. Con los libros la situación es la misma aunque hay que tener en cuenta que el libro puede leerse en otros libros electrónicos aunque no tengan Android.
Algo de diferente encontramos si compramos películas o suscripciones. Las películas funcionan en forma de alquiler y sólo están disponibles un par de días. En un caso similar tenemos las suscripciones: se comportan como una especie de alquiler pero tienen una duración mayor y se renuevan de forma automática. ¿En qué casos podemos usar una suscripción de Google Play? Si puedo usar un servicio gratuito ¿para qué tengo que pagar?
Para contestar ambas preguntas primero tenemos que explicar en qué contexto se encuentran las suscripciones. En la era de la Web 2.0 existen muchos servicios que usamos a diario y se encuentran en la nube. Como ejemplo tenemos Dropbox, Evernote, Astrid, etc. La mayoría de estos servicios ofrecen una cuenta gratuita con unas funcionalidades limitadas y otra de pago que tienen todas las opciones disponibles. Para pasar de una cuenta a otra es necesario pagar una cuota en la web del servicio. La función de Google Play en el caso de las suscripciones es proporcionar una plataforma “conocida” para hacer el pago de la suscripción y gestionar todos los elementos relacionados. En el caso de Dropbox conseguiríamos más espacio para el usuario o mayor espacio para almacenar notas con Evernote.
Si una aplicación ofrece un servicio Premium es posible acceder al mismo desde la propia aplicación y realizar el pago sin salir de Google Play. Esto evita que los datos de la tarjeta de crédito circulen por la red al estar centralizados en un único punto con Google Wallet. Para finalizar, es necesario recordar que las suscripciones se renuevan de forma automática y si no la cancelamos se cargará una nueva cuota mensual / anual. Para ver el tiempo que queda en una suscripción podemos usar la aplicación de Google Play en la pestaña “Suscripciones”.
Vista general de la pestaña Suscripciones. Sólo nos aparecerá si tenemos alguna suscripción activada.
Si usamos un programa con suscripción podemos ver información relacionada con la misma: el tipo de suscripción y la fecha de renovación.

La versión de Android de todo.txt no es una aplicación de consola como su equivalente de pc, sino que se parece al resto de aplicaciones para Android. Tendremos por tanto un programa con un listado de las tareas y la posibilidad de añadir o editar las mismas. Una diferencia que si encontramos frente a otros programas de tareas es que no depende de un servidor propio de sincronización, como es el caso de Astrid o Wunderlist ya que trabaja directamente con Dropbox. El archivo de tareas resultante se puede modificar con un editor de texto, evitando la dependencia de elemento de terceros para procesar la información.
Información del programa:
- Nombre del programa :Todo.txt Touch
- Clasificación:Para todos los públicos
- Precio: 1,52 €
- Idioma: Inglés (se puede trabajar con el programa, los textos son pocos)
- Funciona en tabletas : si
La interfaz de usuario es bastante sencilla, pudiendo añadir tareas, modificar su estado y sincronizar automáticamente con la cuenta de Dropbox. La mayor parte de la pantalla está ocupada por la lista de tareas y muestra información como la prioridad, la descripción o el proyecto / contexto asociado.
Se mantiene la misma estructura que en la aplicación de consola de todo.txt. De forma resumida cada tarea tiene como campo obligatorio la descripción, otros campos como la prioridad, la fecha de finalización o la clasificación de las tareas son opcionales. En el listado de tareas se sigue el siguiente orden :
- Prioridad
- Fecha de finalización
- Descripción
- Proyecto
- Contexto
El orden en el que se ponen los campos es importante, si no recordamos el orden concreto es posible pulsar en el botón “Help” para ver una chuleta.
Cuando rellenemos todos los campos (recordar que sólo es obligatorio poner la descripción) volveremos al listado de tareas. Si pulsamos sobre una tarea tenemos varias opciones: marcarla como completada, modificar su prioridad, actualizar la información de la tarea o eliminarla. No existe ninguna función de deshacer, si borramos la tarea no se puede recuperar desde el programa. Si que será posible recuperarla desde el panel web de Dropbox.
Al pulsar la tecla “menú” de Android podremos acceder a otras funciones avanzadas como el filtrado (una de las partes más potentes de la aplicación) o la forma de ordenar las tareas. En este punto la aplicación flaquea un poco, podemos ordenar las tareas por prioridad, orden alfabético o usar el orden original del archivo.
La configuración se puede modificar seleccionando “Settings”. Si activamos la primera casilla las tareas tomaran como fecha de finalización la fecha actual (útil si queremos evitar poner siempre la fecha). En el caso de trabajar en Windows es posible seleccionar el salto de línea de Windows. Esta función no tiene efecto si usamos editores de texto serios como Notepad++, que pueden trabajar con diferentes saltos de línea y mostrarlos de forma correcta al usuario.
Por último la opción más interesante de la aplicación es la sincronización con Dropbox, de forma que las tareas de Android y el PC estén siempre sincronizadas.
La sincronización tiene algunos “errores”. Si tenemos una conexión de datos activada, al modificar una tarea se actualiza de forma instantánea. Si borramos varias tareas seguidas o las marcamos como completadas, el programa actualiza por cada modificación el archivo de Dropbox, pudiendo darse el caso que se actualice un archivo que se está actualizando en ese momento. Con mantener un pequeño retardo en la modificación rápida de las tareas se soluciona el problema.
Después de usar durante un tiempo Android es posible que quieras comprar alguna aplicación. Puede ser por querer agradecer el esfuerzo del programador por un programa que uses mucho, usar las funciones extras que no tiene la versión gratuita o aprovechar los descuentos que salen en el Market. Un primer pensamiento puede ser “para que voy a comprar un programa si lo puedo tener gratis”. Esto es cierto, hay páginas que te permiten acceder a los programas de forma gratuita. La gran mayoría de los programas en el Market son gratuitos y se financian mediante la publicidad. Los que son de pago, ofrecen funciones extras a la versión gratuita y pueden costar un par de euros. La decisión queda en manos del usuario.
Todas las compras están asociadas a una cuenta de Gmail, con esto, si compramos un programa y tenemos otro teléfono o tablet, será posible instalarlos sin problema. El periodo de prueba antes de que se cargue en la tarjeta el pago es de 15 minutos. Aunque algunas operadores ya permiten pagar las aplicaciones en la factura del teléfono, el método de compra que funciona sin problema es el pago con tarjeta de crédito. Si no quieres usar una tarjeta de crédito existen en el mercado tarjetas de prepago para su uso en la red y funciona como una tarjeta monedero.
Si tienes alguna duda en los bancos que ofrecen este servicio puedes ponerte en contacto conmigo usando el formulario de la web. No lo incluyo en el artículo para no hacer publicidad gratuita. Una vez lanzado en Android Market, seleccionamos una aplicación de pago y pulsamos en la opción de comprar. En la primera compra será necesario introducir el número de la tarjeta, la caducidad y un código que hay en la parte trasera. Este paso se realiza la primera vez. Una vez rellenado los datos, la compra seguirá y la aplicación se descargará en el teléfono. Si no nos gusta la aplicación es posible devolverla antes de 15 minutos pulsando en “Obtener reembolso”.
En Android Market también tiene un gestor web en el que podemos comprar aplicaciones, ver las que hemos instalado y gestionar los dispositivos asociados a la cuenta. Si un programa no se puede instalar en el terminal, por ejemplo es un juego que necesita un tablet, no se aparecerá en el Android Market del teléfono.
Aparte del Android Market hay otras tiendas en la web que funcionan de forma similar. Un detalle importante (que tiene el Android Market) es que si en algún momento se detecta una aplicación “maligna”, el propio Market la borrará de forma automática.








