Para desplazarnos por la ciudad tenemos disponibles para usar autobuses, metro y tranvía en sistemas de transporte de pago. De forma paralela es posible usar la bicicleta y reducir el gasto en abonos de transporte. En algunas ciudades existen servicios de alquiler de bicicletas: “alquilas” la bicicleta durante media hora y te puedes desplazar a cualquier punto de la ciudad. Pasado ese tiempo hay que dejar la bicicleta y coger otra diferente, no existiendo un límite en el número de viajes. Si analizamos los precios podemos ver de forma rápida el ahorro de dinero. En Valencia el dinero sería:
Los teléfonos móviles han tenido una evolución muy grande en pocos años pasando de terminales en blanco y negro a los modelos avanzados que tenemos actualmente. Esto ha hecho que un dispositivo que permitía realizar llamadas y ejecutar aplicaciones sencillas se convierta en un ordenador con todas las ventajas e inconvenientes que eso tiene. Las ventajas son muchas: podemos ejecutar aplicaciones con las mismas funciones que un ordenador o jugar a juegos con aceleración 3D. Por contra aparecen también los inconvenientes de usar aplicaciones dudosas y que pueden vulnerar nuestra privacidad. No hablamos de aplicaciones que pueden saber nuestra posición, como las usadas en las redes sociales, sino de aquellas que tienes fines más dudosos.
Los primeros terminales que salieron con Android usaban botones físicos para algunas de las funciones que se usan de forma normal con el teléfono. Dentro de estas funciones tenemos algunas muy utilizadas como el botón de menú o el botón atrás. Con un uso intensivo de estos botones aparece un desgaste que hace que el botón no funcione como lo hacía el primer día. Este problema no aparece con Android 4.0 ya que en la pantalla aparecen de serie los botones táctiles. Si nuestro teléfono no puede usar la nueva versión de Android es posible “mover” los botones a la pantalla con el programa Button Savior.
