Los libros se pueden leer en formato físico, impresos en papel, o en formato digital. Cada formato tiene sus ventajas e inconvenientes. El libro físico funciona siempre, sólo tenemos que comprar (o sacar de la biblioteca) el libro y leerlo. Como inconveniente tenemos que pesa y puede ser incomodo si tenemos que llevar varios en la mochila. Si nos vamos de viaje puede ser un problema ya que el peso se suma al que tengan las cosas del viaje. Por su parte, el libro digital necesita un soporte que permita leerlo. Puede ser un teléfono, una tableta o un libro electrónico. Los dos primeros usan una pantalla que emite luz y a la larga puede ser molesto para los ojos. El libro electrónico usa otra tecnología y a efectos prácticos se comporta como un libro en papel. Otra ventaja que tiene el libro digital es que sólo pesa el soporte con independencia del número de libros que llevemos en él. Existen también algunos inconvenientes. Sin el soporte no se puede leer el libro. Los libros en formato digital se compran con una “licencia” que está asociada a una cuenta. Al final ésto provoca que no se puedan vender ya que el libro no es realmente tuyo. En esta entrada nos centraremos en la organización de los libros digitales usando para ello el programa Calibre.
