Para programar una aplicación hace falta un ordenador con un sistema operativo y varias herramientas de desarrollo. Este entorno de desarrollo es relativamente sencillo de preparar. El problema puede aparecer si se trabaja en un equipo y cada programador tiene un entorno diferente. Las herramientas pueden ser las mismas pero con versiones ligeramente diferentes. Ésto en principio no es un problema pero puede suponerlo si hay cambios en esas versiones que afectan al código desarrollado.
Hay dos formas de afrontar este problema. La primera es usando todo el equipo las mismas versiones de las herramientas de desarrollo. Si se trabaja en varios proyectos al mismo tiempo con diferentes versiones de las librerías puede ser un poco complicado. La otra forma consiste en usar una máquina virtual que contenga todas las herramientas de desarrollo y sea la misma para todo el equipo.
