La semana pasada se liberaron varias actualizaciones del firmware para los teléfonos de bq. Después de aplicar la actualización algunos usuarios tuvieron problemas al reiniciar el teléfono. El teléfono se quedaba en un bucle y no se podía salir de ahí de ninguna forma sencilla siendo la única solución hacer un Hard Reset. Ante este escenario es posible preguntarse si la actualización se libera sin probarla antes por los problemas que ha causado. Éste sería el caso si no fuera por un elemento común que tenían los terminales con problemas y que era el uso de una aplicación de rooteo concreta.
Cuando compramos un teléfono o una tableta (no importa el sistema operativo) viene con una parte del sistema que está accesible al usuario para guardar sus datos o instalar aplicaciones. La otra parte de la memoria está protegida y el usuario no puede usarla directamente. Es lo mismo que si estamos en GNU Linux e intentamos escribir fuera de la carpeta de usuario. En el caso de Windows encontramos está limitación en algunas carpetas del sistema.
